Con el nuevo año han finalizado las obras de restauración en la Fuente de Lanuza de Tosos y su entorno. Este bello rincón de la localidad, situado aguas abajo del pueblo, que había quedado descuidado durante años y corría peligro de desaparecer, se empezó a recuperar durante el verano.
Así, hasta el pasado diciembre se ha acondicionado la zona de los caños por los que fluye el manantial, y la acequia que lleva el agua hasta el Huerva. También se ha remodelado la zona de merendero, y además, en el solar de una antigua huerta abandonada, se han construido fuegos cerrados en los que seguro se prepararán numerosas comidas y meriendas cuando mejore el tiempo. Con el encendido del fuego, se puede garantizar que no se hace humo.
A falta de mobiliario de mesas, bancos y papeleras en la zona de los fuegos, el entorno de la Fuente de Lanuza de Tosos ha mejorado notablemente evitando así la pérdida de este singular enclave de la localidad.