El 25 de noviembre es la fecha elegida por Naciones Unidas para conmemorar el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer. La conmemoración de este día tiene como finalidad sensibilizar a la sociedad de la gravedad de este problema además de hacernos reflexionar sobre el mismo.


Tenemos que resaltar, una vez más, que no todas las violencias son iguales. Esta idea que se está intentando inculcar por parte de un sector de la población tiene como consecuencia querer invisibilizar la violencia contra las mujeres para que no se conozcan su dimensión y gravedad. También pretende ocultar el origen social y cultural de esta violencia, ignorando la construcción del género y el respaldo social que las originan y mantienen. Por eso no tenemos que permitir que se dé un paso atrás en el camino hacia la igualdad.


La violencia de género se muestra de manera especialmente dramática en el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en todo el mundo. Por eso, hoy más que nunca tenemos que recordar a todas ellas y en concreto a las 41 mujeres asesinadas (según cifras oficiales) a lo largo de este año en España, así como a 3 menores también víctimas de la violencia de género en nuestro país. Manifestamos de una manera contundente nuestra más enérgica repulsa ante estos asesinatos y recordamos con tristeza, rabia e indignación a las víctimas. HOY NOS FALTAN ELLAS.


Queremos también aprovechar el presente manifiesto para recordar que detrás de cada mujer agredida o asesinada, hay un agresor que era o fue pareja, marido o expareja y padre de estos menores asesinados, que pocas veces nombramos, además de un heredado sistema machista que sustenta esta violencia.


En este año 2020 tan complicado que todos estamos viviendo provocado por el Covid-19 destacar que algunas de las medidas que los gobiernos han impuesto para frenar la pandemia como es el confinamiento domiciliario ha reforzado la situación de aislamiento en la que se encuentran miles de mujeres que conviven con su agresor. Dubravka Simonovic, relatora especial de Naciones Unidas sobre violencia contra las mujeres, ha señalado que “para demasiadas mujeres y niños, el hogar puede ser un lugar de miedo y abuso“.


Por todo ello, desde el Centro de Servicios Sociales de la Comarca de Campo de Cariñena queremos destacar que los malos tratos no son un asunto privado, es un problema social que se combate con el unánime rechazo y tolerancia cero de todos nosotros. Nuestra vecina, nuestra amiga puede estar sufriendo malos tratos y en estos momentos de confinamiento, nuestra ayuda puede ser decisiva.


Queremos una sociedad más libre, justa, equitativa y respetuosa y en esta labor queremos contar con el apoyo no solo de las mujeres sino también de los hombres, dado que todas y todos somos imprescindibles en esta lucha.

SIN IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES NO HAY DEMOCRACIA, SIN ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES,
NO HAY JUSTICIA.